lunes, 5 de julio de 2010

Sudáfrica 2010 (Para Charlotte, Elle, Paloma Herrera, Javier Bardem, Beto Cuevas y .... la Maru!)


“Ar-Gen-tina!” “Ar-Gen-tina!” “Ar-Gen-tina!”. Mi niña, con sus casi dos años no para de repetir el cantito nuevo, y hasta GOOOOOL! en estos días de fiebre de fútbol y mundial. La nena salta y grita, se arrodilla y besa la tele cuando convierte Grecia, y se desafora desde su escasa estatura. Así que mi primera reflexión en torno al mundial es que el fútbol, que junto con los Simpsons fue motivo real de mi divorcio, me atormentará de por vida: Esa niña tan hija de su padre me lo confirma. La veo aplaudir con entusiasmo y me convenzo: No debe estar tan mal, después de todo.Paula me pregunta: -Che vos ningún interés en juntarte a ver el partido, no? Yo estoy desesperada por que empiece, si queres desayunamos juntas y lo vemos, y después pedimos unas pizzas”- Mi cabeza no sabe que excusas inventar: Levantarme con prisa un sábado, vestirme para salir a la calle y llegar a horario a algún lado, es un sacrificio que no haría por ningún partido del mundo. Por suerte Paula, que es mi mitad rubia, se responde a si misma y se resigna a mi ausencia.El quiebre fue que Lu me dijera que ya tiene la entrada para la final del mundo. ¡Ella! ¿Cómo fue posible? ¡Si no soporta ni la palabra pelota! Que viaja a principios de julio, que esta feliz, que no lo puede creer: Pero claro, hurgando en sus razones, el verdadero motivo es el contrabandista del que se enamoró en París, así que respiro y la perdono. Pero es verdad, me siento como asexuada sin compartir la fiebre fulbolera.El sábado del primer partido entonces decido ponerle onda: En pijamas hago el mate, pongo la tele a todo volumen, Vicky grita “ARGENTINA” y yo le aplaudo todo, traigo facturitas, corneta, se suma mi madre, escuchamos la previa, Vicky ahora repite “DIEGO” “DIEGO” cuando ve la cara del DT argentino. ¿De donde aprende, si no sabe decir mas que cinco palabras? Pues no dice mi nombre pero dice "Diego". Salen los jugadores a la cancha y me entusiasmo: Confundo a Demichelis con ¡Redondo!, busco a Cambiaso entre los titulares, y durante todo el partido alenté a Maxi Rodríguez. Cuando Diego puso a Maxi, en el minuto 43 del segundo tiempo, me di cuenta que el 14 al que alentaba no era Rodriguez sino Mascherano. Amé a Jonás (me pareció que tenía onda) y después fui abucheada por hacerlo. Observe que el Kun Agüero es idéntico a Benja, el hijito que tuvieron con Giannina Maradona, y que el maridete de Wanda Nara no es miembro del plantel. Nuestro arquero es muy buen mozo, lástima que no lo enfocaron tanto.Si jugaron bien o mal, no tengo idea: Todo mi interés estuvo puesto en las tribunas, a ver si distinguía al Tío Gordo, que viajó como dirigente de AFA. Me dio nostalgia que no esté Burruchaga, el entrerriano estrella del mundial 86. Mi madre, cabulera, estaba embarazada entonces y para que ARgentina ganara hizo un nudo a POncio Pilatos con una servilleta y dijo: "Burruchaga, hacé un gol!" Y Burruchaga lo hizo, porque es de Gualeguay, como mi vieja.Mi madre no paró de rezar, pegar a San Expedito y a la VIrgen de Salta en la tele, rogar y maldecir, atar nuditos otra vez a Poncio Pilatos, y repetir: "POncio Pilatos POncio Pilatos: Si Argentina no gana no te desato". El gol, debo decirlo: ¡Fue una fiesta! Grité, pataleé y lloré, solo porque su autor fue el Gringo Heinze, mi querido y popularmente criticado co-provinciano.La noche del sábado nos encontró festejando el falso cumpleaños de la Ena, donde Luciana se paso la noche envuelta en una bandera blanquiceleste. Nadie habló de fútbol, por suerte. Eso si: El Pachi, que musicaliza con criterio, no pudo escapar del “Waka Waka” cuando Maru y yo, con Elle Mc Pherson, Paloma Herrera y Charlotte de SEX and The City, ante la mirada atónita de Javier Bardem y Beto Cuevas, nos subimos a las mesas a bailar como Shakira.

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